Hubo una tarde…
Hubo una tarde, una luna y una calle donde los besos se inventaban mojados en un delicioso sabor a esperanza.
Y en sueños que nunca despertaban, hubo miradas, palabras y estrellas reflejadas en el intenso color de tus ojos.
En el corazón queda... el vacío de no tenerte y en la boca un intensisimo sabor a nada